Lucas Di Pascuale


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Salirse, insistir

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On the roof

Querida Susana

Costa Rica

Cinco preguntas

I love my car

 






Natalia Revilla. Trabajos realizados dentro del proyecto en proceso Aquí / allá, 2010. Técnica mixta, medidas variables.



Texto curatorial
de la exposición Salirse, insistir

Museo Genaro Pérez
Noviembre 2010 /Marzo 2011
Córdoba, Argentina

Artistas:
Rodrigo Fierro, Natalia Revilla, Cecilia Richard, Andrea Martínez, Luciano Burba + Florencia Agüero, Soledad Sánchez Goldar, Orlando Gómez Villasuso y Viviane Gandra.

Curador:
Lucas Di Pascuale




?1 Trabajo expuesto en el Premio Roggio, Museo Caraffa, Córdoba, 2008.

*1 Extracto de entrevista a Rodrigo Fierro, que será publicada completa en el próximo número de Parabrisas. Ediciones DocumentA/Escénicas, Córdoba, 2011.

?2* Extracto de entrevista a Natalia Revilla, que será publicada completa en el próximo número de Parabrisas. Ediciones DocumentA/Escénicas, Córdoba, 2011.

?3* Extracto de entrevista a Cecilia Richard, que será publicada completa en el próximo número de Parabrisas. Ediciones DocumentA/Escénicas, Córdoba, 2011

*4 Extracto de entrevista a Andrea Martínez, que será publicada completa en el próximo número de Parabrisas. Ediciones DocumentA/Escénicas, Córdoba, 2011. .

?3 Taller de análisis, producción y pensamiento en artes visuales
codirigido por Juan Der Hairabedian y Lucas Di Pascuale. Córdoba, 2005-2010.

4 Pensar imágenes, Florencia Agüero, Trabajo Final de la Licenciatura en Pintura, Escuela de Artes, UNC, Córdoba, 2007.

5 Casa 13, casa de artistas, cruce de experiencias, Belgrano y Pasaje Revol 19 (casi Belgrano), Córdoba, Argentina. www.casa13.org.ar

*5 Extracto de entrevista a Luciano Burba, que será publicada completa en el próximo número de Parabrisas. Ediciones DocumentA/Escénicas, Córdoba, 2011.

*6 Extracto de entrevista a Soledad Sánchez Goldar, que será publicada completa en el próximo número de Parabrisas. Ediciones DocumentA/Escénicas, Córdoba, 2011.

*7 Orlando Gómez Villasuso, Extracto del escrito de su Trabajo Final, Licenciatura en Pintura, Escuela de Artes, UN

*8 Extracto de entrevista a Viviane Gandra, que será publicada completa en el próximo número de Parabrisas. Ediciones DocumentA/Escénicas, Córdoba, 2011.

6 CEIA, Belo Horizonte, Brasil 2006. www.ceia.art.br/

7 Residentes en Pluja, Unquillo, en el marco del Proyecto Parabrisas,
www.lucasdipascuale.com.ar/parabrisas.htm

?8 Cartas a un joven artista, Autores: Nesbett, Bancroft, Andress (Editores)
Editorial: Ediciones el Ciprés.
Libro inspirado en las Cartas a un joven poeta de Rilke.


 


Salirse, insistir

"No jugamos a la revolución” Cartel pegado en la Escuela San José de la Ciudad de Córdoba, durante la toma de octubre de 2010

?Una niña se adentra en lo que sueña las profundidades de algún océano, bracea, bucea, imagina eso que busca; sale a la superficie por una nueva ración de aire y descubre el sol en su cara, el ritmo de árboles y el canto de un pájaro cuyo nombre desconoce. Sus dos amigos aún conversan sentados en la orilla; decide sumergirse nuevamente e insistir.

Mi hermano mayor se llama Mariano y es arquitecto, luego está Andrea que es bióloga y después de mí viene Facundo que es fotógrafo. A través de él conocí a Rodrigo; trabajaron juntos en algunas exposiciones en las que también estaban, aunque seguramente mezclo u olvido nombres, Gabriel Orge, Hugo Aveta y Fernando Cortiglia. A Rodrigo lo conocí a través de Carina Cagnolo, ellos son padres de Ana y antes de Ana, Carina era ayudante alumno y yo estudiante de la materia Lenguaje Plástico Geométrico en la Escuela de Arte de la Universidad Nacional de Córdoba. Me di cuenta lo poco que conocía a Rodrigo al mirar Cuidado con la fotografía.1

“Quizá podemos alternar entre el insistir hacia adentro, y el salir hacia afuera, o salirse dentro e insistir fuera. Quizá el “debatirse entre” puede tener un movimiento pendular y alternado: Alternar entre insistir y salirse, generar cierto movimiento entre una y otra, reconocer el tiempo de cada una, cultivarlas en relación”.*1

?Con Ñaña (Natalia Revilla) la cosa es más reciente y entonces más clara, nos conocimos en Lima aunque la había visto primero en Córdoba; ella y Joaquín, su compañero que es también amigo de mi sobrino Iván, me visitaron a comienzos de 2009. En Lima visité a Ñaña en un taller que compartía con Ana Barboza y Kenji Nakama en un primer piso, al 101 de la calle Martínez Pinillos en el barrio de Barranco. Ahora Ñaña hace sus dibujos en Córdoba; uno de ellos es un papel calado que muestra un mar. Imagino Lima, veo una montaña, arena y en cambio no veo sombrillas. Quienes caminan con paciencia en el agua y la tocan para acostumbrarse a ella son del tipo de personas que no llevan sombrillas al mar.

“Primero, hay que asumir que todos fuimos y somos responsables de lo que pasó, y de lo que pasa; que siempre participamos de alguna manera, por acción u omisión, de lo que sucede y recordar que muchas veces, no supimos hacer lo necesario para evitar que se den hechos lamentables. Es en ese sentido que somos cómplices”.*2

?Conozco a Cecilia desde que es pareja de Juan Der Hairabedian con quien somos amigos desde hace mucho tiempo. Ahora las amigas son nuestras familias y entonces se me vienen imágenes de Mina Clavero: hemos terminado de comer y nuestros hijos se divierten en la hamaca paraguaya. Los trabajos de Cecilia tienen mucho que ver con esos paisajes que encontramos al salirnos de la ciudad de Córdoba; me refiero a lo que se siente por ejemplo ante una lluvia torrencial que cae sobre pinos o ante una montaña.

“Igual, el concepto dualista, occidental, donde la obra de arte debe estar exenta de toda función para ser concebida como tal, es la plataforma de base con la que miramos y evaluamos mas allá de las ampliaciones que pueda estar viviendo el arte contemporáneo, y en este sentido, Córdoba y su tradición tanto conservadora como intelectualista aún aferrada a una modernidad como valor artístico no escapa a esa mirada. Si sumamos a esto, la marcada desmaterialización del arte, desde el arte de concepto a esta parte, pienso, las producciones artísticas que contemplan algún tipo de función o donde la función es esencia de su existencia deben sobrellevar el estigma de su propia naturaleza, siendo consideradas, puesto de manifiesto o no, el pariente pobre dentro de las artes”.*3

?Andrea formó parte del taller Lectura de Obra2 y allí la conocí. La recuerdo junto a Soledad Sgarella y Florencia Bessone, las tres querían hacer una tesis grupal para recibirse en la Escuela de Artes de la UNC, tesis que finalmente no hicieron. También recuerdo un camioncito de madera que, tirado de un piolín, Andrea y varios más hacían circular un sábado por la mañana entre personas que compraban frutas, verduras y flores en la feria del Paseo de las Artes.

“En mi casa, cuando era chica, solíamos utilizar las maderas de cajones para hacer carteles en la huerta con las diferentes variedades de verduras; eran como estacas que en el extremo superior tenían pegados los sobres que habían contenido las semillas… con las cáscaras de frutas y verduras hacíamos abono, y con los tarros de durazno… regaderas. Todo servía para algo y lo hacíamos nosotros”.*4

?A Luciano lo debo de haber conocido como la pareja de Florencia Agüero, quien coincidió con Andrea Martínez en Lectura de Obra.3 Florencia se propuso crear revoluciones en el modo de percibir4 usando como soporte de sus pinturas y dibujos papeles secantes con publicidad de medicamentos heredados de su abuelo visitador médico. Luciano hizo una torre que consiste en 9 columnas de bulucas de pino pegadas las unas a las otras, me refiero tanto a las bulucas como a las columnas. Luciano y Florencia me hacen pensar en Casa 135, en las personas que trabajan allí. También en Belkys Scolamieri, quien trabajó antes, en sus comienzos y después. Un día le pregunté a Belkys (también a muchos otros), ¿qué significa ser un artista comprometido viviendo en Córdoba en el año 2008? Me dijo: Hay artistas y compromisos. Algunos detenemos la vista frente a un Lapacho (o Jacarandá) florecido y sentimos un profundo deseo sin concretar que provoca una inquietud que no se resigna.

“Una vez más preguntar: ¿preguntar dos veces lo mismo, es preguntar lo mismo?
La actitud nómade, mejor, el nomadismo, tiene que ver con el desplazamiento mutuo: ahí donde cambia el lugar, cambian las preguntas. Hay insistencia en la actitud, no tanto en los enunciados. Intento encontrar particularidades o situaciones que me producen cierto extrañamiento e indagar en las causas y/o consecuencias de las mismas. Siempre me pareció mejor preguntarle a las respuestas antes que la acción inversa”.*5

?Ignoro cómo nos conocimos con Soledad, me viene la cara de Jorge Díaz, un director de teatro que falleció repentinamente en un viaje a Buenos Aires. Soledad trabajaba con él, creo que haciendo iluminación. También recuerdo el afiche de una muestra producida por el Instituto Goethe y curada por Laura Batkis donde expusimos con Pablo Peisino, Luli Chalub, Julián Pico y el grupo que por ese entonces integraba Soledad. Siempre recuerdo que diseñé ese afiche que tenía un número uno extremadamente grande y magenta sobre un fondo gris cromático. Una pieza en la que escribí mal el nombre del grupo del que formaba parte Soledad, entonces el impreso decía Azul Talo en lugar de Azul Phthalo. Mucho después observé a Soledad bajando las escaleras de una galería de arte para lavar los pies de su abuela.

“Bueno, allí está el arte. ¿No? O allí entra en juego esto que hacemos y que llamamos arte, que muchas veces son explosiones silenciosas que nos ayudan a reflexionar sobre lo que nos rodea y que participa a otros a que reflexionen con nosotros… son explosiones energéticas en acciones, bordados, imágenes, que generan pensamiento, que generan sentimientos, emociones, a veces ruidosas, movedizas o llenas de estruendo y otras suaves como caricias”.*6

?Recuerdo perfectamente el día en que conocí a Orlando, estábamos en la cátedra de Dibujo III de Pintura donde soy profesor asistente, y entonces Rubén Menas, quien es el titular de esa cátedra, me lo presenta; nos fuimos con Orlando a charlar a un espacio apartado y me dijo que estaba trabajando en su tesis y que siempre había pensado que su asesor sería Pablo Scheibengraf, pero que ahora Pablo no estaba más como profesor y que alguien le había dicho que en ausencia de Pablo yo podía ser su asesor de tesis. Pensé que a mí también me gustaría que Pablo siguiera siendo profesor y me puso contento hacer un trabajo que quizás hubiera sido mejor lo haga él. En su tesis Orlando tocó la guitarra mientras un jurado de tres profesores que no caminaban por la sala lo miraban. Había dibujos, pinturas, un mueble de puertas vidriadas, una cabeza con cuernos, trofeo de alguna caza, y un afiche con la cara de Karl Marx detrás de una columna circular.

?actividad paranormal en las afueras de la ciudad

en el autodromo no hay nadie.
todos tienen miedo
de nombrar por su nombre al desastre.
en la carretera del tiempo los humanos no deslizan
descansan a un lado. enfriándose en la hiedra
los jóvenes asustados van por caminos ya delimitados
no tienen ganas de atravesar el descampado

nosotros también somos miedosos,
pero el vértigo puede más.
nosotros cargamos nafta y
cuando se acaba escupimos entre todos en el tanque.
los que saben de nuestras intenciones
son el arco opositor. a esos los queremos despedazar
representan una amenaza esos tipos.
 
nos lubricamos con facilidad, lo hacemos sin asistencia.
tenemos una fe ciega en los futuristas.
nosotros inspiramos respeto,
y exhalamos vórtices.*7

?Vi a Viviane por primera vez en Belo Horizonte en el 2006 haciendo el workshop Pintura alem da pintura.6 ¿Qué hacía Vivie en un workshop de pintura?: preguntas que no necesitaba mencionar, quizás eran ocupaciones. Viviane y Marcelino Peixoto, quien también es artista y de Belo Horizonte, fueron residentes en Córdoba en septiembre de 2007.7 Marcelino terminó la residencia y se volvió a vivir a su casa de Belo Horizonte aunque ahora se mudó a Casa Branca, un lugar muy verde donde sus hijos andan en bicicleta. Vivie, en cambio, todavía vive en Unquillo y en Belo Horizonte.

“Cuento que acá vi por primera vez un árbol de nueces, que nunca había imaginado. Que acá se come carne en la proporción que nosotros de Brasil comemos arroz. Que acá no hay couve, mamão, goiaba (hay cosas que dejan de ser ‘universales’ solamente cuando uno deja su ‘aldea’). 
Hablo mucho de Margarita, mi vecina, y su modo de vivir. Que me hizo dos vestidos, Margarita”.*8

Por momentos el aire nos viene en cataratas y aunque a esas cataratas les continúe un desierto y aunque ese desierto sea inconcluso, no logramos almacenar ese aire. ¿Será que no es posible? ¿Importa cuándo y cómo nos conocimos? Al tiempo que dialogamos para escribir sobre producción de arte contemporáneo, intervenimos reiteradamente El Vidrio de DocumentA/Escénicas. Salirse, insistir, mirarnos y quizás contagiarnos también de nosotros mismos.
Nos preguntamos si hacer arte tiene que ver con el consejo que John Baldessari da en el libro Cartas a un joven artista: “Hazlo porque no puedes dejar de hacerlo”8
Me imagino a Carlos Crespo trabajando en su taller y me pregunto cómo es hablar de él y estar a la altura de las circunstancias.
Aprendemos a respirar en una flor amarilla.

Lucas Di Pascuale