Lucas Di Pascuale


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2013

Vigilia

Exposición

Museo Genaro Pérez
Agosto / Septiembre 2013
Córdoba, Argentina

Artista:
Mónica Fessel

Curador:
Lucas Di Pascuale


 
   
           
 


 
 

Danzantes




Esas cosas insignificantes

–las “cosas que la mente ya conoce”–

son las más peligrosas

porque transportan sin preámbulo

a otro tiempo, a otro lugar.

Estrella de Diego


 

 

Nos abrazamos sin pasado ni futuro. Fuimos uno para el otro en ese dormitorio de cortinas y flores. Nosotros mismos; cama, mesa de luz, cómoda, alfombra, manualidad en la pared. Cantamos el cumpleaños feliz parados o en sillas que parecían acompañarnos desde siempre. Aplaudimos. Las puntas redondas de la mesa son familia. Trazamos ese camino recto con sus postes y sus alambres que parecía comenzar y terminar en la montaña. Las luces habían espantado los bichitos como si fuera habitual y las sombrillas parecían esconder el abismo de nuestras noches. Jazmines irreductibles por aquí y por allí delimitaban nada. La heladera marcaba algún compas previo a la casa. Nos preguntamos quién dibujaba los vidrios y los pisos a la misma hora en que un televisor escondía los ruidos de la siesta. Prohibido hacer ruidos a la siesta. Viento de manteles y geranios.

 

Fulgurante’: la mirada del espectador de danza debe aprehender la relación entre el ser y el desaparecer. Alain Badiou, Pequeño Manual de inestética

 

Danzantes. Despegados del suelo peleamos, amamos y comprendemos nuestras solidaridades, tan inmensas e impensadas como nuestras mezquindades. De a dos, en grupos numerosos y hasta con nosotros mismos, danzamos en días apartados de todos los otros días. En sitios que aprehendemos porque crecen con nuestros movimientos. Crecen sin personas. Ya había sitios sin personas en la fotografía de una Mónica Fessel adolescente. ¿Pero quién se atreve a pensar que esos lugares no están habitados? ¿A caso podrían ser sólo paisajes o arquitecturas o fotografías?

 

‘Absoluta’: el pensamiento figurado en la danza debe ser tenido como una adquisición eterna. Ibid.

 

Adquisiciones de espacios que transformamos al tiempo que dejamos de ser los mismos de siempre. Fotografías. Mónica intuye que tanto ella como nosotros –sus cómplices–, impregnamos allí el perfume de cambios imperceptibles y definitivos.

Parecido a esa fotografía que conocíamos, la de imágenes que ya estaban pero que todavía no podíamos ver. Es que de allí viene Mónica, de ese oficio que nos expandió el universo. Evita las poses del retratado y evita las poses del retratista. No necesita nadar a favor de la corriente, tampoco permisos ni declaraciones de artisticidad. Simplemente nos susurra que adquirir es sinónimo de transformar.

 

La eternidad es precisamente aquello que conserva la desaparición. Cuando una mirada ‘fulgurante’ se apropia de un desvanecimiento, solo puede conservarlo puro, por fuera de toda memoria empírica. Ibid.

 

Parece ser que nuestros desvanecimientos ocurren casi siempre en penumbra, rodeados de oscuridad, como si se tratara de un sueño o una pesadilla. Tal vez un teatro colmado, desde donde el mundo nos mira sin mostrarnos sus ojos.

 

 

Lucas Di Pascuale