Lucas Di Pascuale


Proyectos / proyects

Dibujos / drawings

Textos / texts

Bio

2222

Lindes para el viento

Ali/Lai, Lau/Zip


Retrato libros

Yerba Mala

Hola tengo miedo

López

Colecciones

Ciudadano

taurrtiissttaa

Artista Comprometido

On the roof

Conversa

Apolíptico

I love my car

Tríptico JJ

PTV

Chocolates Argentinos

Los hijos de Vincent

H31

H.I.J.O.S.

Homenajes

 

Relevos

Vigilia

Restos Nocturnos

Salirse, insistir

El Vidrio

DADGEC

Parabrisas

 

 

2014

Relevos

Exposición

Fundación OSDE
Junio / Agosto 2014
Córdoba, Argentina

Artistas:
Sara Galiasso, Rubén Menas, Walter Paéz, Oscar Suárez, Anibal Buede y Eduardo Moisset Espanés

Curador:
Lucas Di Pascuale


 
   
           
 


 

Relevos

Sara Galiasso , Rubén Menas, Walter Páez, Oscar Suárez,

Anibal Buede y Eduardo Moisset de Espanés


Un régimen de visibilidad de las artes es a la vez lo que autonomiza las artes, pero también lo que articula esta autonomía respecto de una forma general de las maneras de hacer y de las ocupaciones.

Jacques Rancière (El reparto de lo sensible 2000)


 

 

Si bien es cierto que los espacios logran constituirse sólo en el tiempo, hay dos factores que me entusiasman enormemente del Espacio de arte Fundación OSDE Córdoba. Por un lado su ubicación geográfica que expande el circuito expositivo –tan centralizado– de nuestra ciudad. Luego su impronta como proyecto, Espacio de arte OSDE Córdoba se piensa a sí mismo mediante exposiciones que indaguen prácticas artísticas de carácter histórico; o actuales, llevadas a cabo por artistas de reconocida trayectoria. Propone mirar nuestro hacer artístico traspasando la superficie.

 

Caracterizada como Ciudad Peter Pan, Fabhio di Camozzi nos habla de la escena de arte contemporánea de Córdoba, como una –entre tantas otras– que no crece jamás. Y que logra mantenerse, con sus altibajos, en un estado de flotamiento permanente. Se recambia constantemente la escena y el cartel de artistas visibles en pos de una imagen del arte siempre joven, activo, ignoto, finamente maleable, nos comenta di Camozzi en La ausencia, y otras hierbas [1] .

 

Sara Galiasso (San Cristóbal, Santa Fe 1946) es del territorio, el espacio y la sonoridad, sus piezas se expanden a veces de manera estridente, a veces a partir de un silencio que logra invadir nuestra arquitectura. En la mixturada identidad de sus materiales nos reflejamos inmensos y pequeños.

 

¿Qué situación indicaría el crecimiento de una escena artística? ¿La cantidad de actividades, de espacios, de actores? ¿Su mercado? ¿La diversidad de prácticas? Seguramente todas son situaciones importantes y su expansión indica crecimiento, sí y sólo si, las acompaña un incremento de los vínculos intergeneracionales. Cuando hablamos de crecer como escena no estamos pensando simplemente en cuestiones de cantidad, lo que necesitamos en realidad es madurar.

 

Rubén Menas (Villa Concepción del Tío, Córdoba 1956) es de la pintura y del dibujo, pertenece al paisaje que se perspectiva como los edificios o se desvanece como los ríos que llegan al mar, en el vacío que nos configura a los humanos.

 

En el contacto de una generación con otra capitalizamos aprendizajes, nuestra interrelación nos hace más maduros cuando, a coro, nos oponemos a comenzar siempre de cero. Claro que los aprendizajes no funcionan unidireccionalmente –transmisión de maestros a jóvenes– sino como un ir y venir. Los jóvenes necesitan aprender de los maestros tanto como los maestros necesitan aprender de los jóvenes.

 

Walter Páez (Chilecito, La Rioja 1958) es de los constructores, mucho de lo que tiene en rededor es materia prima de sus pensamientos y aunque a veces los materiales insisten en convocar cierta nobleza, Páez siempre se las arregla para contradecirla y ponernos de cara con nuestra incertidumbre.

 

En Impecable-implacable [2] Gabriel Gutnisky habla de prácticas artísticas que marcaron el tránsito de los 80’ a los 90’, nos dice: Habiéndose perturbado el ritmo de los relevos generacionales, emergieron gran cantidad de artistas que se desarrollaron bajo el potencial murmullo de la heterogeneidad, del pluralismo, de la dislocación o de la aparente falta de límites.

 

Oscar Suárez (San Rafael, Mendoza 1962) es de la pintura dialogando con la fotografía y el cine, sus recortes nos incorporan desde la escena, mucho más todavía desde fuera de ella. Su oficio nos traga en narraciones traslúcidas, profundas e inciertas.

 

Aquella heterogeneidad en el tránsito de los 80’ a los 90’ es la que proponemos. No nos convoca la añoranza, lejos de intentar contraponer períodos, buscamos lazos entre jóvenes y maestros. Relevos, seis artistas partícipes de la escena cordobesa en aquel tránsito inaugural del período democrático. Grupo acotado, la cantidad de artistas que trabajaban en aquellos días es inmensa. Grupo extenso, las prácticas que abarca son disímiles.

 

Anibal Buede (Concordia, Entre Ríos 1959) es de los recolectores. Su hacer es, en sus caminatas por la ciudad o la internet, multiplicado en las personas con las que se va conociendo. Sus relatos parecen desprendimientos de un proyecto inacabado. Muy parecido a la vida misma.

 

Nos interesa aquella perturbación de relevos generacionales que menciona Gutnisky. Los militares lograron que muchos jóvenes no tuvieron la posibilidad, si quiera, de convertirse en maestros, menos todavía de transmitir sus aprendizajes. Esa perturbación nos conformó inmaduros. Me pregunto: ¿hemos logrado perturbar esa perturbación? Y me respondo: en la medida en que no indaguemos y publiquemos de manera sistemática sobre nuestras prácticas –aún en democracia– nuestros relevos generacionales seguirán inconsistentes.

 

Eduardo Moisset de Espanés (Córdoba 1932) es de la pintura geométrica, del método, la infinitud, la matemática y la persistencia. Su pintura es de las fuertemente expansivas al igual que su hacer, resumido según sus propias palabras en ese pensar y planificar [3] del cual nos gusta contagiarnos.

 

Hay más, la lista de artistas es extensa y Relevos es sólo la primera de una serie de exposiciones. Tenemos la posibilidad de aprender y enseñar, la oportunidad de mirarnos, seguramente está en nosotros explorarnos con insistencia y relevarnos con madurez.

 

Lucas Di Pascuale

 

[1] DI CAMOZZI, Fabhio. Yerba mala, Editorial DocumentA/Escénicas, Córdoba 2013.

[2] GUTNISKY Gabriel, Impecable-implacable. Córdoba, Editorial Brujas, 2006

[3] MOISSET DE ESPANES Eduardo, catálogo de exposición Once por uno. Museo Caraffa, Córdoba, 1999. En el texto curatorial Moisset de Espanés pregunta: ¿Por qué encuentro afinidad entre las tradicionales investigaciones geométricas-generativas y las actuales búsquedas conceptuales? En el párrafo siguiente responde: Creo que son elementos vinculatorios: el “pensar” y “planificar” la obra, el espacio al cual está dirigida, su manera de ser presentada, su justificación ante el espectador y su posible participación, etc.